
|
En la ventana, entre luces y sombras, veía el tiempo pasar… Todo comenzó para mi cuando la noche del 17 de noviembre de 1970 vine al mundo en una pequeña localidad llamada Oñati. Ahora no vivo allí, pero mis recuerdos más preciados siguen estando escondidos entre sus calles y sus montañas. Soy el ciudadano del mundo que sabe de donde viene y hacia donde va. No sé muy bien lo que tendría que contarles, podría ser sarcástico, misterioso, burlón, aparecer ante todos como un loco chiflado con ganas de comerse el mundo, como un apasionado y bohemio artista, como un solitario dandi amante de las mujeres, como un espíritu libre que lo cuestiona todo, pero sin que sirva de precedente, pues nada es lo que parece, me apetece pecar un poco de sinceridad. Empezaré por decir que me considero una persona afortunada, que sabe lo que quiere en la vida, y lo más importante, que sabe como conseguirlo. Ante todo disfruto con lo que tengo y camino por la vida sabiendo que sobre todas las cosas que puedan suceder en estos momentos, mi prioridad es no separarme del amor de mi vida. Nada de lo que me ha ocurrido hasta el día de hoy es comparable a esa sensación de plenitud que siento cuando el amor está a mi lado. Todo funciona solo. Pintar es mi pasión, llevo grabado desde niño la palabra artista bajo mi piel, es para mí la vida, y por mi experiencia puedo decir que sin ella me siento morir lentamente. |